jueves, 30 de agosto de 2012

LA ENEIDA

LA ENEIDA
El verdadero objeto de este poema fue el de alagar al pueblo latino y sus soberanos, demostrándoles que sus reyes descendían de ese gran príncipe troyano, la historia de cuya vida había cesado de ser verídica y se había convertido, en su mayor parte, en pura fábula.

En ella veremos como consiguieron los griegos destruir la ciudad de Ilión. Debiese a la inteligencia de Ulises el que terminara en victoria el prolongado sitio. Fue el quien indujo a que se construyera un enorme caballo de madera, dentro del cual se escondieron un gran numero de soldados griegos. Esta mole tan extraña fue conducida sobre ruedas hasta las puertas de Troya y abandonada allí.

Luego los demás soldados griegos volvieron a sus barcos, haciendo ver que se alejaban, como si estuvieran cansados de la guerra. La curiosidad de los troyanos fue lo que los perdió, pues salieron de la ciudad y con gran trabajo consiguieron introducir en ella, el caballo de madera.

Durante la noche salieron del mismo los soldados griegos, sorprendiendo a los troyanos, mientras el resto del ejército, que había aparentado marcharse, retrocedía y penetraba en la ciudad. Troya ardió por los cuatro costados y sus habitantes fueron muertos o huyeron, la hermosa Elena, que había sido la causa de la contienda, fue restituida a su esposo Menéalo, y así terminó el famoso sitio.

En “La Eneida” no empieza el autor contándonos lo referido, sino que comienza con la descripción de una terrible tempestad que sorprende a Eneas, quien después de la caída de Troya (de la ciudad había escapado llevando a su padre en hombros, pero perdiendo a su esposa), había reunido algunos hombres, haciéndose a la mar y llegando a Italia al cabo de siete años.

Durante la gran tempestad naufragaron algunos de los barcos; pero el suyo y seis mas arriban a un puerto de África, en la rica y esplendida región de Cartago, a cuya reina, Dido, cuenta la caída de Troya y el ardid del caballo de madera de que acabamos de hablar. También le describe sus diferentes viajes, desde su huida hasta su llegada a Cartago. Dido no puede menos que admirar al noble príncipe, y desea casarse con él; pero Eneas abandona a Cartago, sin que pueda retenerle los agasajos de la reina; esta, desesperada, se suicida.

Después de llevar anclas con rumbo a Cicilia, donde celebra funerales en nombre de su padre, visita eneas los campos Elíceos, que es el lugar donde los antiguos creían iban las almas después de su muerte, y allí encuentra a su padre, quien le hace ver la raza de héroes que descenderá de Eneas y que gobernará al pueblo latino.

Eneas parte de nuevo, y llega ala tierra de Lacio, o Italia cuyo rey, Latino, le agasaja y promete concederle por esposa a su única hija, Lavinia, heredera de la corona. Pero otro príncipe llamado Turno, rey de los rútulos, pueblo latino, esta enamorado de ella y es favorecido por la madre de ésta. Estalla entonces la guerra entre troyanos y rútulos, en la cual tienen lugar varias sangrientas batallas y, al final, parece que los troyanos, en ausencia de su jefe, van a quedar completamente derrotados. Pero Eneas, que ha recibido un escudo hecho por Vulcano (el mismo dios mitológico que forjó la armadura de Aquiles), y en el cual se hallan simbolizadas las futuras glorias y triunfos de la nación latina, o romana, vuelve al combate y cambia la suerte de la guerra.

En la última batalla debe tener lugar un duelo entre Eneas y Turno; pero los soldados de este consiguen herir al príncipe troyano.
Sin embargo, Eneas es curado de su herida por su madre Venus (una de las diosas en las que creían los romanos), y, depuse de curado, obliga a Turno a batirse con él, consiguiendo matarle.
Así termina la historia de las sorprendentes hazañas de Eneas, tal como se refiere en “La Eneida”

LA OBRA DE OTELO

"OTELO"
 
Otelo, general moro al servicio de la republica de Venecia, enamora con los relatos de su vida y hazañas a la bella y casta Desdemona, hija del senador Brabancio, a la cual rapta y hace su esposa. Por exigencias del servicio del estado, Otelo y su mujer, separadamente, parten de Venecia para reunirse en Chipre.
El malvado y envidioso Yago, alférez del Moro, a quien aborrece por creer que galanteo anteriormente a su mujer, Emilia, y mas aun por juzgarse menospreciado por el nombramiento de teniente recaído en el honrado Casio, se propone amargar la existencia al ingenio Otelo haciendo nacer y alentando en su alma el tormento de los celos, sin preocuparse por las victimas inocentes que puedan sufrir las consecuencias de su odiosa intriga.

Con diabólica astucia logra Yago, primero, embriagar a Casio, que nunca bebía, llevando a provocar un escándalo preparado de antemano, que da por resultado que Otelo le prive de su cargo a aquel. Después incita al inocente destituido a que busque la protección de Desdemona, a quien su esposo no negaba nada, para obtener del Moro el perdón; y al mismo tiempo, por si y por mediación de Emilia, su mujer, dama de Desdemona, convencen a esta de que interceda con su marido para que levante el castigo al culpable.

Por medio de malvadas y hábiles insinuaciones, hace surgir Yago en el pecho del enamorado y candoroso Otelo la sospecha de unos amores entre su virtuosa esposa y Casio, sirviendo de prueba decisiva de la supuesta pasión criminal un pañuelo que el moro regalo a Desdemona y que Yago consigue sea visto por el celoso Otelo en el poder de Casio, el cual ignoraba hasta de quien era la prenda.
Con tan frágiles cimientos se levanta el formidable edificio de unos celos realmente africanos, que traen como consecuencia el decreto de asesinato de Casio, cuya ejecución se confía a Yago, y el estrangulamiento de la inocente desdemona por su propio marido.

El malvado promotor de la tragedia acaba enredado en las mallas de la misma, pues ante el lecho de Desdemona se ve acusado y descubierta toda la intriga por su propia mujer, Emilia, y por Casio, que escapo con vida del atentado.
El conocer el horror de su situación, Otelo se da muerte ante todos, después de haber visto a yago, el cual es entregado a la justicia del nuevo gobernador, Casio, con encargo de hacerle sufrir los mayores tormentos.


LA OBRA DE AVARO

EL AVARO
Resumen de la obra “El avaro” de Moliere 
El avaro de Moliere es una de las grandes obras del teatro francés, la cual marcó una etapa dentro del teatro barroco. Es la historia de un personaje que muestra el lado más mezquino y egoísta de las personas, donde lo material supera ampliamente a todo el resto de sus sentimientos.
El avaro de Moliere fue escrito por el poeta francés Jean Baptiste Poquelin (Moliere) en el siglo XVII, transformándose en uno de los clásicos de la literatura universal barroca.
La primera publicación fue en el año 1668 y su estreno en el teatro sucedió de inmediato con un gran suceso en Francia y toda Europa

El personaje principal de la obra es Harpagón, quien a lo largo de 5 actos escritos en prosa va transitando y mostrando la historia de un hombre con uno de los defectos más importantes de la humanidad, la avaricia.
Harpagón a lo largo de toda la obra de El avaro de Moliere siempre hace mención de ahorrar para el futuro, valorando mucho más al dinero que a él mismo y sus verdaderos intereses que nunca llegan a mostrarse porque nunca lo permite.
El libro es la representación de una familia adinerada de la ciudad de París, donde el argumento muestra a un padre que priva a sus hijos tanto de cosas materiales como afectivas.
Los otros personajes centrales que forman parte de El avaro de Moliere son:

Cleanto: es el hijo de Harpagón, y al igual que su padre está profundamente
apasionado por Mariana.
Elisa: hija de Harpagón, enamorada de Valerio.
Valerio: es el amante de Elisa.
Mariana: mujer simple, sencilla y amante de Cleanto.
La obra muestra el lado más mezquino y egoísta del ser humano, donde se lleva al extremo los problemas generados por el dinero y el poder, lo cual supera a todo tipo de sentimientos que se ven opacados y minimizados ante lo meramente material.
El autor maneja la sátira de un modo genial a lo largo de todo el libro, el cual mantiene atrapado al lector de principio a fin a través de un argumento con momentos brillantes.

El avaro tiene dos hijos, Cleante y Elisa. El joven Valerio se ha enamorado de Elisa y para vivir junto a la muchacha y facilitando así su matrimonio, para el que veía mucha oposición, se le a ocurrido hacerse mayordomo de Harpagon. Cleante, partidario del enamorado, siempre en lucha con su padre que le tiene corto de dinero, se a enamorado de Mariana, una muchacha de buena familia, pero reducida a la pobreza, que desde hace poco tiempo habitaba con su madre en la vecindad.

Pero el viejo Harpagon quería casar a Elisa con el anciano Anselmo, persona de buena posición que aceptaría desposarla sin dote, y destina para el hijo (Cleante) una viuda rica; por su parte el mismo, a pesar de la edad no es insensible al amor, a puesto sus ojos en la ingenua gracia de Mariana, e intriga, valiéndose de la medianera Frosina, para obtener el consentimiento de la joven y de su madre.

Informados los hijos de tales proyectos, se desesperan: el seudo mayordomo Valerio, finge dar la razón a Harpagón, meditando en tanto alguna estratagema; al mismo tiempo Cleante ayudado por el hijo de Flecha, despejado y astuto lacayo, trata por todos los medios de procurarse una fuerte suma por todos los medios para hacerse independiente del padre.

Con este fin se dirige a Simón, alcahuete, quien le promete ponerle en relación con cierto usurero, pero cuando Cleante se haya a punto de convenir un empréstito que no puede ser mas oneroso, descubre que el usurero no es otro mas que su propio padre, mientras que Harpagon reconoce en el desventurado joven que se disponía a expoliar a su propio hijo. Puesto sobre aviso por el paradójico incidente, el avaro teme mas que nunca que le quieren engañar, y vive en perpetuo temor por cierta caja que contiene 10.000 escudos de oro, que a enterrado en el jardín.

Prosigue aun en sus proyectos matrimoniales; invita a Mariana y a su madre a una comida, mostrándose cómicamente embarazado con el deseo de ser esplendido y su invencible avaricia, iniciándose entonces justamente para el una serie de catástrofes.

En efecto, descubre que su hijo ama a Mariana y no tiene intención alguna de dejar a su padre campo libre, por que es correspondido por la muchacha; y se entera a continuación del robo de la preciosa caja (que Flecha a logrado encontrar y a sustraído por amor al joven dueño), y en fin, entre fuera de si sospecha del mayordomo Valerio y lo acusa, el astuto criado le revela que ama a su hija y que se a unido a ella en mutua promesa de matrimonio, pues esta seguro de ser correspondido por la muchacha.

Harpagon, medio enloquecido, provoca la intervención de la justicia, acusa a todos y les amenaza con torturas y galeras. Pero llega de repente el señor Anselmo; en el intrincado barullo se descubre que este es el padre de Valerio y e Mariana, los cuales son por tanto hermanos y que la familia quedo separada y dispersa muchos años antes por extraordinarios reveses de fortuna que habían persuadido a los unos de la muerte de los otros…

Cleante se casara con Mariana, que se convierte en rica heredera; Elisa se casara con Valerio, y Harpagón, ya tranquilo por el hallazgo de la caja que le ha devuelto Flecha, termina por dar su consentimiento tanto mas cuando el rico Anselmo le promete correr con todos los gastos del noble matrimonio.

LITERATURA DEL BARROCO

LITERATURA DEL BARROCO
El barroco es un movimiento artístico y cultural dominante en el siglo XVII caracterizado por una evolución de las ideas y aspectos temáticos y formales del Renacimiento. La visión neoplatónica e idealista del mundo renacentista entra en crisis, se hace compleja, conflictiva y contradictoria. Los recursos formales se intensifican en la búsqueda de nuevos caminos para la expresión artística.
Al principio el término barroco no se utilizó más que para las artes plásticas, es en los años 1920 cuando se empieza a hablar de barroco literario, aunque su período de influencia se ubica entre los siglos XVI y XVII dando la idea de que el movimiento afectó no sólo a la forma y a la plástica, sino también a las formas literarias. Aún más importante, asumir la existencia de un barroco literario supone asumir el barroco como un movimiento de tipo ideológico, no sólo formal y ver su profunda relación con la Contrarreforma. Sin embargo, esto llevó a algunos mucho más allá, negando su relación con el Renacimiento y presentándolo como un movimiento enfrentado, lo que tampoco es cierto.
El barroco trae consigo una renovación de técnicas y de estilos. En Europa, y sobre todo en España, la Contrarreforma influye en gran medida sobre este movimiento; las expresiones italianas que llegaban desde el Renacimiento se asimilan pero al mismo tiempo se españolizan y las técnicas y estilos se adaptan aún más a la tradición española.
Los poetas barrocos del siglo XVII, mezclaron estrofas tradicionales con las nuevas, así cultivaron el terceto, el cuarteto, el soneto y la redondilla. Se sirvieron de copiosas figuras retóricas de todo tipo, buscando una disposición formal recargada. No supone una ruptura con el clasicismo renacentista, sino que se intensifican los recursos estilísticos del arte renacentista, en busca de una complejidad ornamental, en busca de la exageración de los recursos dirigidos a los sentidos, hasta llegar a un enquistamiento de lo formal.
En este siglo XVII en que aparece el movimiento barroco se intensifican los tópicos que ya venían dándose en el Renacimiento, pero en especial los más negativos: fugacidad de la vida, rapidez con que el tiempo huye, desaparición de los goces, complejidad del mundo que rodea al hombre, etc.

Literatura barroca en España. Características

El cambio de mentalidad en las personas y una cierta conciencia de inseguridad y de crisis hacen que se extienda una gran preferencia por las características propias de este movimiento. Los escritores del siglo XVII se inspiran en una filosofía de renuncia, que es la filosofía estoica de Séneca y al mismo tiempo tienen muy en cuenta el sentido religioso de la vida.
Los escritores españoles del siglo XVII aportan en sus obras la doctrina del desengaño y del pesimismo. No se dejan embaucar por la belleza de la Naturaleza; creen que es falsa y engañadora.Todas estas tendencias se hallaban incipientes en el periodo anterior, en el renacimiento y en el barroco no hacen otra cosa que intensificarse hasta llegar a la exageración.
A finales del siglo XVI, la situación social y política de España predispone a los escritores a imbuirse de lleno en este movimiento: el hambre, la peste, la desigualdad social, los pícaros, los mendigos, las miserias, los sueños de grandeza, etc. Todos estos temas son llevados a la literatura; es una situación apropiada para que nazca esa literatura cuyos cimientos están en la decepción, en el desengaño, en lo poco que valen las grandezas humanas.
 

EL BARROCO

EL BARROCO
Se conoce con el nombre de Barroco al periodo que va desde 1600 hasta 1750. Está encuadrado entre el Renacimiento y el Clasicismo. Los hechos musicales que encuadran esta etapa son la creación de la primera ópera "Orfeo" del italiano Claudio Monteverdi (1607) y la muerte de Johann Sebastian Bach(1750), que será el genio indiscutible de esta época.
    CONTEXTO HISTÓRICO
    Las monarquías absolutas dominan el panorama político de una Europa que está sumida en un continuo de luchas políticas y guerras. El poder sigue estando en manos de la aristocracia y de la Iglesia que quieren mostrar su autoridad organizando grandes espectáculos en los que la música siempre estará presente. Se convierten, para ello, en mecenas de los mejores artistas, los cuales trabajarán en sus grandes cortes y palacios.
    CONTEXTO CULTURAL
    El Barroco es una época de gran fecundidad para el mundo de la cultura, el arte y la ciencia. En esta época se darán cita personajes importantes en el mundo de la literatura como Lope de Vega, Calderón, Cornielle o Moliere; en la pintura contaremos con artistas como Velázquez, Murillo, Rubens o Rembrant; además de destacar científicos como Galileo Galilei, Torricelli o Newton.
    La palabra Barroco significa recargado, excesivo o adornado, por lo que es común encontrar obras de arte en las que no queda ni un espacio que rellenar. A esto se le conoce con el nombre de "Horror Vacui" (miedo al vacío).
    El hombre barroco no persigue la belleza, tal y como se había hecho en el Renacimiento, sino que fundamenta su pensamiento en torno a dos aspectos opuestos: la RAZÓN y el SENTIMIENTO. La razón en cuanto que intentan buscar la lógica y el lado científico de todo. El sentimiento del ser humano que se hará evidente en todos los campos; en el musical sobretodo en la ópera.
    CONTEXTO MUSICAL
    Este pensamiento  barroco (razón-sentimiento) se va a hacer muy patente en el panorama musical. Así pues, en este periodo se busca una codificación de todos los parámetros musicales (ritmo, tonalidad,...) como forma de ordenar y racionalizar la música. Esto lo podemos constatar en la siguiente frase de J. P. Rameau (considerado el fundador de la moderna armonía):
    "...la música es una ciencia que debe disponer de unas reglas bien establecidas; dichas reglas deben derivar de un principio evidente, principio que no puede revelarse sin ayuda de las matemáticas...."
    Pero además, se van a crear nuevas técnicas para poder expresar de la mejor manera posible los sentimientos (monodía acompañada, contrastes tímbricos, uso de dinámicas,...). La ópera será el género que más desarrolle la expresión de los sentimientos.
En la arquitectura se dan las superficies onduladas, las plantas elípticas y las trabazones interrumpidas, acompañadas de una exageración de la monumentalidad. La arquitectura barroca española influyó activamente en América del y contó entre sus principales figuras representativas a José de Churriguera (retablo de San Esteban de Salamanca), a José de Ribera y a arquitectos del s. XVIII como Hipólito Rovira, Casas Novoa y Leonardo de Figueroa. Entre sus manifestaciones se destacan la basílica de Guadalupe, la fachada del Sagrario de la catedral, la capilla del Pocito y las iglesias poblanas, en México, y en el Perú una arquitectura en la que se entremezclan el empleo de la columna salomónica con el de la hojarasca decorativa indígena.
En la escultura cobra papel decorativo en la composición general, y en las grandes pinturas murales viene a corroborar el gusto por la teatralidad, que asimismo reflejan los de los retratos y los grandes altares de las iglesias, con su complicada estructura y dramática vivacidad. Se destacan el movimiento y el dinamismo; las imágenes muestran pasiones violentas, lentas y exaltadas. La valorización de aquellos motivos heroicos de la cultura renacentista injertos en la Contrarreforma y la pintura del Greco y de Caravaggio introdujeron contenidos religiosos y morales y contribuyeron a una radical renovación de la expresión figurativa. El fortalecimiento de la Iglesia católica trajo consigo una vigorosa reanudación de motivos estrictamente renacentistas, y al mismo tiempo en la pintura se abría paso un eclecticismo académico y el creciente interés por la decoración. En este eclecticismo y naturalismo, de tipo decorativo, tienen su origen las alegorías de los cuadros devotos (la calavera, el éxtasis celestial, la mirada en rapto doloroso o apasionado), con su estabilización de la iconografía sacra, y, paralelamente, el cultivo de una serie de temas de devoción y de ilustraciones de la verdad de la fe y de los sacramentos, fruto de una gran demanda por parte de la Iglesia. La expresividad de las figuras representadas y el intenso claroscuro son unas de las características más importantes de este período en la pintura.

ILUSTRACION

LA ILUSTRACIÓN
La Ilustración fue una época histórica y un movimiento cultural e intelectual europeo –especialmente en Francia e Inglaterra–que se desarrolló desde fines del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución francesa, aunque en algunos países se prolongó durante los primeros años del siglo XIX. Fue denominado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón. El siglo XVIII es conocido, por este motivo, como el Siglo de las Luces.
Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. La Ilustración tuvo una gran influencia en aspectos económicos, políticos y sociales de la época. La expresión estética de este movimiento intelectual se denominará Neoclasicismo.
 CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ILUSTRACIÓN

Es la ideología y la cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha con el absolutismo y la nobleza. También puede ser definida como la culminación del racionalismo renacentista. Se trata de un fenómeno iniciado en Francia, que se va extendiendo por toda Europa a lo largo del siglo XVII. La Ilustración es la postura crítica que adopta la burguesía frente al orden establecido. 
Las características de la Ilustración son las siguientes: 
                                     Racionalismo
                                     Búsqueda de la felicidad
                                     Creencia en la bondad natural del hombre
                                     El  Optimismo
                                     El  Laicismo
El ideal de la Ilustración fue la naturaleza a través de la razón. En realidad no es más que el espíritu del Renacimiento llevado hasta sus últimas consecuencias, en manifiesta oposición con lo sobrenatural y lo tradicional.. El Ilustrado llegaba al amor al prójimo partiendo de la razón y no de la  Revelación.
La razón también podía llevarle a Dios creador del orden universal o bien en no creer en principio Supremo alguno. Por ello, la mayoría de los ilustrados eran deístas, aunque o sencillamente ateos. 
La Ilustración tomó el nombre de Enciclopedia en Francia y en los países latinos, y el de Aufklärung en las naciones germánicas.

 
Sin duda, el vocablo más utilizado en  el siglo XVIII en literatura, filosofía y ciencia, es el de “racional”.. Los intelectuales de éste siglo dieron a su época en nombre de “siglo de las luces”, refiriéndose a las luces de la lógica, de la inteligencia, que debía iluminarlo todo.
Se da enorme importancia a la razón: el hombre puede comprenderlo todo a través de su inteligencia; sólo es real lo que puede ser entendido por la razón. Aquello que no sea racional debe ser rechazado como falso e inútil.
Este racionalismo llevó a la lucha contra las supersticiones, por eso en este siglo termina la denominada “caza y quema de brujas”.
En el campo de la religión, la postura racionalista hizo que apareciese el deísmo: la mayor parte de los ilustrados son deistas, que afirman la existencia de un Dios creador y justo, pero consideran que el hombre no puede entrar en contacto con la divinidad, y por tanto no sabe nada de ella.
De acuerdo con esto, los deistas rechazan las religiones  reveladas, pero al mismo tiempo practican la tolerancia religiosa, pues si todas las religiones valen lo mismo, todas deben ser  permitidas.


Contexto histórico

Introducción

El término Ilustración se refiere específicamente a un movimiento intelectual histórico. Existen precedentes de la Ilustración en Inglaterra y Escocia a finales del siglo XVII, pero el movimiento se considera originalmente francés. La Ilustración tuvo también una expresión estética, denominada Neoclasicismo. Desde Francia, donde madura, se extendió por toda Europa y América y renovó especialmente las ciencias, la filosofía,la política y la sociedad; sus aportes han sido más discutidos en el terreno de las Artes y la Literatura.

Siglo XVII: la era de la Razón

Estatua de Newton en Trinity College, Cambridge.
Según muchos historiadores, los límites de la Ilustración han alcanzado la mayor parte del siglo XVII, aunque otros prefieren llamar a esta época la Era de la Razón. Ambos períodos se encuentran en cualquier caso, unidos y emparentados, e incluso es igualmente aceptable hablar de ambos períodos como de uno solo.
A lo largo del siglo XVI y siglo XVII , Europa se encontraba envuelta en guerras de religión. Cuando la situación política se estabilizó tras la Paz de Westfalia (acuerdo entre católicos y protestantes, 1648) y el final de la guerra civil en Inglaterra, existía un ambiente de agitación que tendía a centrar las nociones de fe y misticismo en las revelaciones "divinas", captadas de forma individual como la fuente principal de conocimiento y sabiduría (Iluminismo). En lugar de esto, la Era de la Razón trató entonces de establecer una filosofía basada en el axioma y el absolutismo como bases para el conocimiento y la estabilidad.
Este objetivo de la Era de la Razón, que estaba construido sobre axiomas, alcanzó su madurez con la Ética de Baruch Spinoza, que exponía una visión panteísta del universo donde Dios y la Naturaleza eran uno. Esta idea se convirtió en el fundamento para la Ilustración, desde Isaac Newton hasta Thomas Jefferson.

Siglo XVIII: el inicio de las revoluciones

El siglo XVIII constituye, en general, una época de progreso de los conocimientos racionales y de perfeccionamiento de las técnicas de la ciencia. Fue un período de enriquecimiento que potenció a la nueva burguesía, si bien se mantuvieron los derechos tradicionales de los órdenes privilegiados dentro del sistema monárquico absolutista. Sin embargo, la historia del siglo XVIII consta de dos etapas diferenciadas: la primera supone una continuidad del Antiguo Régimen (hasta la década de 1770), y la segunda, de cambios profundos, culmina con la Revolución Estadounidense, la Revolución francesa y Revolución industrial en Inglaterra.
Esta corriente abogaba por la razón como la forma de establecer un sistema autoritario ético. Entre 1751 y 1765 se publica en Francia la primera Enciclopedia, de Denis Diderot y Jean Le Rond D'Alembert, que pretendía recoger el pensamiento ilustrado. Querían educar a la sociedad, porque una sociedad culta que piensa por sí misma era la mejor manera de asegurar el fin del Antiguo Régimen (el absolutismo y las dictaduras se basan en la ignorancia del pueblo para dominarlo). En su redacción colaboraron otros pensadores ilustrados como Montesquieu, Rousseau y Voltaire.

Características

David Hume, retrato de Allan Ramsay (1766).
Voltaire, a la izquierda, en la corte de Federico II de Prusia. Fue éste último quien pronunció la famosa frase «Todo para el pueblo, pero sin el pueblo», cita que resume el despotismo ilustrado.
En la segunda mitad del siglo XVIII, pese a que más del 70% de los europeos eran analfabetos, la intelectualidad y los grupos sociales más relevantes descubrieron el papel que podría desempeñar la razón, íntimamente unida a las leyes sencillas y naturales, en la transformación y mejora de todos los aspectos de la vida humana.
Para entender correctamente el fenómeno de la Ilustración hay que recurrir a sus fuentes de inspiración fundamentales: la filosofía de Descartes -basada en la duda metódica para admitir sólo las verdades claras y evidentes- y la revolución científica de Newton, apoyada en unas sencillas leyes generales de tipo físico. Los ilustrados pensaban que estas leyes podían ser descubiertas por el método cartesiano y aplicadas universalmente al gobierno y a las sociedades humanas. Por ello, la élite de esta época sentía enormes deseos de aprender y de enseñar lo aprendido, siendo fundamental la labor desarrollada por Diderot y D'Alembert cuando publicaron la Encyclopédie raisonée des Sciences et des Arts entre 1751 y 1765, completada en 1764 con el Dictionnaire philosophique, de Voltaire.
Como característica común hay que señalar una extraordinaria fe en el progreso y en las posibilidades de los hombres y mujeres, para dominar y transformar el mundo. Los ilustrados exaltaron la capacidad de la razón para descubrir las leyes naturales y la tomaron como guía en sus análisis e investigaciones científicas. Defendían la posesión de una serie de derechos naturales inviolables, así como la libertad frente al abuso de poder del absolutismo y la rigidez de la sociedad estamental del Antiguo Régimen. Criticó la intolerancia en materia de religión, las formas religiosas tradicionales y al Dios castigador de la Biblia, y rechazó toda creencia que no estuviera fundamentada en una concepción naturalista de la religión. Estos planteamientos, relacionados íntimamente con las aspiraciones de la burguesía ascendente, penetraron en otras capas sociales potenciando un ánimo crítico hacia el sistema económico, social y político establecido, que culminó en la Revolución francesa

NEOCLASICISMO

NEOCLASICISMO
El término Neoclasicismo surgió en el siglo XVIII para denominar de forma peyorativa al movimiento estético que venía a reflejar en las artes los principios intelectuales de la Ilustración, que desde mediados del siglo XVIII se venían produciendo en la filosofía, y que consecuentemente se habían transmitido a todos los ámbitos de la cultura. Sin embargo después de la caída de Napoleón los artistas no tardaron en cambiar sus ideas hacia el Romanticismo y el Neoclasicismo fue abandonado.
  • ORIGEN: Con el deseo de recuperar las huellas del pasado se pusieron en marcha expediciones para conocer las obras antiguas en sus lugares de origen. La que en 1749 emprendió desde Francia el arquitecto Jacques-Germain Soufflot, dio lugar a la publicación en 1754 de las Observations sur les antiquités de la ville d'Herculaneum, una referencia imprescindible para la formación de los artistas neoclásicos franceses. En Inglaterra la Society of Dilettanti (Sociedad de Amateurs) subvencionó campañas arqueológicas para conocer las ruinas griegas y romanas. De estas expediciones nacieron libros como: Le Antichitá di Ercolano (1757-1792) elaborada publicación financiada por el Rey de Nápoles (luego Carlos III de España), que sirvieron de fuente de inspiración para los artistas de esta época, a pesar de su escasa divulgación.
  • ARQUITECTURA: La arquitectura puede ser analizada como una rama de las artes social y moral; La Enciclopedia le atribuyó la capacidad de influir en el pensamiento y en las costumbres de los hombres. Proliferan así las construcciones que pueden contribuir a mejorar la vida humana como hospitales, bibliotecas, museos, teatros, parques, etc., pensadas con carácter monumental. Esta nueva orientación hizo que se rechazara la última arquitectura barroca y se volvieran los ojos hacia el pasado a la búsqueda de un modelo arquitectónico de validez universal. Nacen movimientos de crítica que propugnan la necesidad de la funcionalidad y la supresión del ornato en los edificios. Francesco Milizia (1725-1798) en Principi di Architettura Civile (1781) extendió desde Italia las concepciones rigoristas a toda Europa. Mientras, en Francia, el abate Marc-Antoine Laugier (1713-1769) propugna en sus obras Essai sur l'Architecture (1752) y Observations sur l'Architecture (1765) la necesidad de crear un edificio en el cual todas sus partes tuvieran una función esencial y práctica y en el que los órdenes arquitectónicos fueran elementos constructivos y no sólo decorativos, todo ello para hacer una arquitectura verdadera: la construida con lógica.También en la escultura neoclásica pesó el recuerdo del pasado, muy presente si consideramos el gran número de piezas que las excavaciones iban sacando a la luz, además de las colecciones que se habían ido formando a lo largo de los siglos.
    Las esculturas neoclásicas se realizaban en la mayoría de los casos en mármol blanco, sin policromar, puesto que así se pensaba que eran las esculturas antiguas, predominando en ellas la noble sencillez y la serena belleza que Winckelmann había encontrado en la estatuaria griega. En este mismo sentido habían ido las teorías de Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781) que en su libro Laocoonte, o de los límites de la pintura y de la poesía (1766) había tratado de fijar una ley estética de carácter universal que pudiera guiar a los artistas; sus concepciones sobre la moderación en las expresiones y en el plasmado de los sentimientos son reglas que adoptará el modelo neoclásico.
    Así, los escultores de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, crearán obras en las que prevalecerá una sencillez y una pureza de líneas que los apartará del gusto curvilíneo del Barroco. En todos ellos el desnudo tiene una notable presencia, como deseo de rodear las obras de una cierta intemporalidad. Los modelos griegos y romanos, los temas tomados de la mitología clásica y las alegorías sobre las virtudes cívicas llenaron los relieves de los edificios, los frontones de los pórticos y los monumentos, como arcos de triunfo o columnas conmemorativas.
  • ESCULTURA:También en la escultura neoclásica pesó el recuerdo del pasado, muy presente si consideramos el gran número de piezas que las excavaciones iban sacando a la luz, además de las colecciones que se habían ido formando a lo largo de los siglos.
    Las esculturas neoclásicas se realizaban en la mayoría de los casos en mármol blanco, sin policromar, puesto que así se pensaba que eran las esculturas antiguas, predominando en ellas la noble sencillez y la serena belleza que Winckelmann había encontrado en la estatuaria griega. En este mismo sentido habían ido las teorías de Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781) que en su libro Laocoonte, o de los límites de la pintura y de la poesía (1766) había tratado de fijar una ley estética de carácter universal que pudiera guiar a los artistas; sus concepciones sobre la moderación en las expresiones y en el plasmado de los sentimientos son reglas que adoptará el modelo neoclásico.
    Así, los escultores de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, crearán obras en las que prevalecerá una sencillez y una pureza de líneas que los apartará del gusto curvilíneo del Barroco. En todos ellos el desnudo tiene una notable presencia, como deseo de rodear las obras de una cierta intemporalidad. Los modelos griegos y romanos, los temas tomados de la mitología clásica y las alegorías sobre las virtudes cívicas llenaron los relieves de los edificios, los frontones de los pórticos y los monumentos, como arcos de triunfo o columnas conmemorativas.


  • Prokudin-Gorskii-09.jpg

    PINTURA:
    Es estética neoclásica. Obras como el Juramento de los Horacios plantean un espacio preciso en el que los personajes se sitúan en un primer plano; el predominio del dibujo. Jean Auguste Dominique Ingres (1839-1867) aunque no fue un pintor neoclásico, tiene obras -como La Fuente- que representan este movimiento artístico.
    Los pintores, entre los que destacó Jacques-Louis David, reprodujeron los principales hechos de la revolución y exaltaron los mitos romanos, a los que se identificó con los valores de la revolución.


    MUSICA:
    Según la musicología actual, el término "música clásica" se refiere únicamente a la llamada música del Clasicismo (1750-1827 aprox., coincidente con el período neoclásico), inspirada en los cánones estéticos grecorromanos de equilibrio en la forma y moderación en la dinámica y la armonía.
    Comúnmente se llama "música clásica" al tipo de música que se contrapone a la música popular y a la folclórica. Esto puede comprobarse en los medios de comunicación, en las revistas de divulgación musical y los folletos que acompañan a los CD de música académica. Para definir ese tipo de música que se relaciona con los estudios en conservatorios y universidades, los musicólogos prefieren el término "música académica" o "música culta".
    Como los antiguos griegos y romanos no pudieron inventar maneras de conservar la música (mediante soportes gráficos como partituras o soportes sonoros como grabadores), el Neoclasicismo de los siglos XVIII y XIX como resurgimiento de las artes clásicas grecorromanas (arquitectura, escultura, pintura) no alcanzó a la música. De todos modos los músicos de fines del siglo XVIII, influenciados sin duda por el arte y la ideología de la época, trataron de generar un estilo de música inspirado en los cánones estéticos grecorromanos:
  • Notable maestría de la forma,
  • Moderación en el uso de los artificios técnicos (en el barroco el contrapunto y la armonía habían llegado a un punto que el público consideraba extravagante),
  • Suma reserva en la expresión emocional.