jueves, 30 de agosto de 2012

EL BARROCO

EL BARROCO
Se conoce con el nombre de Barroco al periodo que va desde 1600 hasta 1750. Está encuadrado entre el Renacimiento y el Clasicismo. Los hechos musicales que encuadran esta etapa son la creación de la primera ópera "Orfeo" del italiano Claudio Monteverdi (1607) y la muerte de Johann Sebastian Bach(1750), que será el genio indiscutible de esta época.
    CONTEXTO HISTÓRICO
    Las monarquías absolutas dominan el panorama político de una Europa que está sumida en un continuo de luchas políticas y guerras. El poder sigue estando en manos de la aristocracia y de la Iglesia que quieren mostrar su autoridad organizando grandes espectáculos en los que la música siempre estará presente. Se convierten, para ello, en mecenas de los mejores artistas, los cuales trabajarán en sus grandes cortes y palacios.
    CONTEXTO CULTURAL
    El Barroco es una época de gran fecundidad para el mundo de la cultura, el arte y la ciencia. En esta época se darán cita personajes importantes en el mundo de la literatura como Lope de Vega, Calderón, Cornielle o Moliere; en la pintura contaremos con artistas como Velázquez, Murillo, Rubens o Rembrant; además de destacar científicos como Galileo Galilei, Torricelli o Newton.
    La palabra Barroco significa recargado, excesivo o adornado, por lo que es común encontrar obras de arte en las que no queda ni un espacio que rellenar. A esto se le conoce con el nombre de "Horror Vacui" (miedo al vacío).
    El hombre barroco no persigue la belleza, tal y como se había hecho en el Renacimiento, sino que fundamenta su pensamiento en torno a dos aspectos opuestos: la RAZÓN y el SENTIMIENTO. La razón en cuanto que intentan buscar la lógica y el lado científico de todo. El sentimiento del ser humano que se hará evidente en todos los campos; en el musical sobretodo en la ópera.
    CONTEXTO MUSICAL
    Este pensamiento  barroco (razón-sentimiento) se va a hacer muy patente en el panorama musical. Así pues, en este periodo se busca una codificación de todos los parámetros musicales (ritmo, tonalidad,...) como forma de ordenar y racionalizar la música. Esto lo podemos constatar en la siguiente frase de J. P. Rameau (considerado el fundador de la moderna armonía):
    "...la música es una ciencia que debe disponer de unas reglas bien establecidas; dichas reglas deben derivar de un principio evidente, principio que no puede revelarse sin ayuda de las matemáticas...."
    Pero además, se van a crear nuevas técnicas para poder expresar de la mejor manera posible los sentimientos (monodía acompañada, contrastes tímbricos, uso de dinámicas,...). La ópera será el género que más desarrolle la expresión de los sentimientos.
En la arquitectura se dan las superficies onduladas, las plantas elípticas y las trabazones interrumpidas, acompañadas de una exageración de la monumentalidad. La arquitectura barroca española influyó activamente en América del y contó entre sus principales figuras representativas a José de Churriguera (retablo de San Esteban de Salamanca), a José de Ribera y a arquitectos del s. XVIII como Hipólito Rovira, Casas Novoa y Leonardo de Figueroa. Entre sus manifestaciones se destacan la basílica de Guadalupe, la fachada del Sagrario de la catedral, la capilla del Pocito y las iglesias poblanas, en México, y en el Perú una arquitectura en la que se entremezclan el empleo de la columna salomónica con el de la hojarasca decorativa indígena.
En la escultura cobra papel decorativo en la composición general, y en las grandes pinturas murales viene a corroborar el gusto por la teatralidad, que asimismo reflejan los de los retratos y los grandes altares de las iglesias, con su complicada estructura y dramática vivacidad. Se destacan el movimiento y el dinamismo; las imágenes muestran pasiones violentas, lentas y exaltadas. La valorización de aquellos motivos heroicos de la cultura renacentista injertos en la Contrarreforma y la pintura del Greco y de Caravaggio introdujeron contenidos religiosos y morales y contribuyeron a una radical renovación de la expresión figurativa. El fortalecimiento de la Iglesia católica trajo consigo una vigorosa reanudación de motivos estrictamente renacentistas, y al mismo tiempo en la pintura se abría paso un eclecticismo académico y el creciente interés por la decoración. En este eclecticismo y naturalismo, de tipo decorativo, tienen su origen las alegorías de los cuadros devotos (la calavera, el éxtasis celestial, la mirada en rapto doloroso o apasionado), con su estabilización de la iconografía sacra, y, paralelamente, el cultivo de una serie de temas de devoción y de ilustraciones de la verdad de la fe y de los sacramentos, fruto de una gran demanda por parte de la Iglesia. La expresividad de las figuras representadas y el intenso claroscuro son unas de las características más importantes de este período en la pintura.

ILUSTRACION

LA ILUSTRACIÓN
La Ilustración fue una época histórica y un movimiento cultural e intelectual europeo –especialmente en Francia e Inglaterra–que se desarrolló desde fines del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución francesa, aunque en algunos países se prolongó durante los primeros años del siglo XIX. Fue denominado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón. El siglo XVIII es conocido, por este motivo, como el Siglo de las Luces.
Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. La Ilustración tuvo una gran influencia en aspectos económicos, políticos y sociales de la época. La expresión estética de este movimiento intelectual se denominará Neoclasicismo.
 CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ILUSTRACIÓN

Es la ideología y la cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha con el absolutismo y la nobleza. También puede ser definida como la culminación del racionalismo renacentista. Se trata de un fenómeno iniciado en Francia, que se va extendiendo por toda Europa a lo largo del siglo XVII. La Ilustración es la postura crítica que adopta la burguesía frente al orden establecido. 
Las características de la Ilustración son las siguientes: 
                                     Racionalismo
                                     Búsqueda de la felicidad
                                     Creencia en la bondad natural del hombre
                                     El  Optimismo
                                     El  Laicismo
El ideal de la Ilustración fue la naturaleza a través de la razón. En realidad no es más que el espíritu del Renacimiento llevado hasta sus últimas consecuencias, en manifiesta oposición con lo sobrenatural y lo tradicional.. El Ilustrado llegaba al amor al prójimo partiendo de la razón y no de la  Revelación.
La razón también podía llevarle a Dios creador del orden universal o bien en no creer en principio Supremo alguno. Por ello, la mayoría de los ilustrados eran deístas, aunque o sencillamente ateos. 
La Ilustración tomó el nombre de Enciclopedia en Francia y en los países latinos, y el de Aufklärung en las naciones germánicas.

 
Sin duda, el vocablo más utilizado en  el siglo XVIII en literatura, filosofía y ciencia, es el de “racional”.. Los intelectuales de éste siglo dieron a su época en nombre de “siglo de las luces”, refiriéndose a las luces de la lógica, de la inteligencia, que debía iluminarlo todo.
Se da enorme importancia a la razón: el hombre puede comprenderlo todo a través de su inteligencia; sólo es real lo que puede ser entendido por la razón. Aquello que no sea racional debe ser rechazado como falso e inútil.
Este racionalismo llevó a la lucha contra las supersticiones, por eso en este siglo termina la denominada “caza y quema de brujas”.
En el campo de la religión, la postura racionalista hizo que apareciese el deísmo: la mayor parte de los ilustrados son deistas, que afirman la existencia de un Dios creador y justo, pero consideran que el hombre no puede entrar en contacto con la divinidad, y por tanto no sabe nada de ella.
De acuerdo con esto, los deistas rechazan las religiones  reveladas, pero al mismo tiempo practican la tolerancia religiosa, pues si todas las religiones valen lo mismo, todas deben ser  permitidas.


Contexto histórico

Introducción

El término Ilustración se refiere específicamente a un movimiento intelectual histórico. Existen precedentes de la Ilustración en Inglaterra y Escocia a finales del siglo XVII, pero el movimiento se considera originalmente francés. La Ilustración tuvo también una expresión estética, denominada Neoclasicismo. Desde Francia, donde madura, se extendió por toda Europa y América y renovó especialmente las ciencias, la filosofía,la política y la sociedad; sus aportes han sido más discutidos en el terreno de las Artes y la Literatura.

Siglo XVII: la era de la Razón

Estatua de Newton en Trinity College, Cambridge.
Según muchos historiadores, los límites de la Ilustración han alcanzado la mayor parte del siglo XVII, aunque otros prefieren llamar a esta época la Era de la Razón. Ambos períodos se encuentran en cualquier caso, unidos y emparentados, e incluso es igualmente aceptable hablar de ambos períodos como de uno solo.
A lo largo del siglo XVI y siglo XVII , Europa se encontraba envuelta en guerras de religión. Cuando la situación política se estabilizó tras la Paz de Westfalia (acuerdo entre católicos y protestantes, 1648) y el final de la guerra civil en Inglaterra, existía un ambiente de agitación que tendía a centrar las nociones de fe y misticismo en las revelaciones "divinas", captadas de forma individual como la fuente principal de conocimiento y sabiduría (Iluminismo). En lugar de esto, la Era de la Razón trató entonces de establecer una filosofía basada en el axioma y el absolutismo como bases para el conocimiento y la estabilidad.
Este objetivo de la Era de la Razón, que estaba construido sobre axiomas, alcanzó su madurez con la Ética de Baruch Spinoza, que exponía una visión panteísta del universo donde Dios y la Naturaleza eran uno. Esta idea se convirtió en el fundamento para la Ilustración, desde Isaac Newton hasta Thomas Jefferson.

Siglo XVIII: el inicio de las revoluciones

El siglo XVIII constituye, en general, una época de progreso de los conocimientos racionales y de perfeccionamiento de las técnicas de la ciencia. Fue un período de enriquecimiento que potenció a la nueva burguesía, si bien se mantuvieron los derechos tradicionales de los órdenes privilegiados dentro del sistema monárquico absolutista. Sin embargo, la historia del siglo XVIII consta de dos etapas diferenciadas: la primera supone una continuidad del Antiguo Régimen (hasta la década de 1770), y la segunda, de cambios profundos, culmina con la Revolución Estadounidense, la Revolución francesa y Revolución industrial en Inglaterra.
Esta corriente abogaba por la razón como la forma de establecer un sistema autoritario ético. Entre 1751 y 1765 se publica en Francia la primera Enciclopedia, de Denis Diderot y Jean Le Rond D'Alembert, que pretendía recoger el pensamiento ilustrado. Querían educar a la sociedad, porque una sociedad culta que piensa por sí misma era la mejor manera de asegurar el fin del Antiguo Régimen (el absolutismo y las dictaduras se basan en la ignorancia del pueblo para dominarlo). En su redacción colaboraron otros pensadores ilustrados como Montesquieu, Rousseau y Voltaire.

Características

David Hume, retrato de Allan Ramsay (1766).
Voltaire, a la izquierda, en la corte de Federico II de Prusia. Fue éste último quien pronunció la famosa frase «Todo para el pueblo, pero sin el pueblo», cita que resume el despotismo ilustrado.
En la segunda mitad del siglo XVIII, pese a que más del 70% de los europeos eran analfabetos, la intelectualidad y los grupos sociales más relevantes descubrieron el papel que podría desempeñar la razón, íntimamente unida a las leyes sencillas y naturales, en la transformación y mejora de todos los aspectos de la vida humana.
Para entender correctamente el fenómeno de la Ilustración hay que recurrir a sus fuentes de inspiración fundamentales: la filosofía de Descartes -basada en la duda metódica para admitir sólo las verdades claras y evidentes- y la revolución científica de Newton, apoyada en unas sencillas leyes generales de tipo físico. Los ilustrados pensaban que estas leyes podían ser descubiertas por el método cartesiano y aplicadas universalmente al gobierno y a las sociedades humanas. Por ello, la élite de esta época sentía enormes deseos de aprender y de enseñar lo aprendido, siendo fundamental la labor desarrollada por Diderot y D'Alembert cuando publicaron la Encyclopédie raisonée des Sciences et des Arts entre 1751 y 1765, completada en 1764 con el Dictionnaire philosophique, de Voltaire.
Como característica común hay que señalar una extraordinaria fe en el progreso y en las posibilidades de los hombres y mujeres, para dominar y transformar el mundo. Los ilustrados exaltaron la capacidad de la razón para descubrir las leyes naturales y la tomaron como guía en sus análisis e investigaciones científicas. Defendían la posesión de una serie de derechos naturales inviolables, así como la libertad frente al abuso de poder del absolutismo y la rigidez de la sociedad estamental del Antiguo Régimen. Criticó la intolerancia en materia de religión, las formas religiosas tradicionales y al Dios castigador de la Biblia, y rechazó toda creencia que no estuviera fundamentada en una concepción naturalista de la religión. Estos planteamientos, relacionados íntimamente con las aspiraciones de la burguesía ascendente, penetraron en otras capas sociales potenciando un ánimo crítico hacia el sistema económico, social y político establecido, que culminó en la Revolución francesa

NEOCLASICISMO

NEOCLASICISMO
El término Neoclasicismo surgió en el siglo XVIII para denominar de forma peyorativa al movimiento estético que venía a reflejar en las artes los principios intelectuales de la Ilustración, que desde mediados del siglo XVIII se venían produciendo en la filosofía, y que consecuentemente se habían transmitido a todos los ámbitos de la cultura. Sin embargo después de la caída de Napoleón los artistas no tardaron en cambiar sus ideas hacia el Romanticismo y el Neoclasicismo fue abandonado.
  • ORIGEN: Con el deseo de recuperar las huellas del pasado se pusieron en marcha expediciones para conocer las obras antiguas en sus lugares de origen. La que en 1749 emprendió desde Francia el arquitecto Jacques-Germain Soufflot, dio lugar a la publicación en 1754 de las Observations sur les antiquités de la ville d'Herculaneum, una referencia imprescindible para la formación de los artistas neoclásicos franceses. En Inglaterra la Society of Dilettanti (Sociedad de Amateurs) subvencionó campañas arqueológicas para conocer las ruinas griegas y romanas. De estas expediciones nacieron libros como: Le Antichitá di Ercolano (1757-1792) elaborada publicación financiada por el Rey de Nápoles (luego Carlos III de España), que sirvieron de fuente de inspiración para los artistas de esta época, a pesar de su escasa divulgación.
  • ARQUITECTURA: La arquitectura puede ser analizada como una rama de las artes social y moral; La Enciclopedia le atribuyó la capacidad de influir en el pensamiento y en las costumbres de los hombres. Proliferan así las construcciones que pueden contribuir a mejorar la vida humana como hospitales, bibliotecas, museos, teatros, parques, etc., pensadas con carácter monumental. Esta nueva orientación hizo que se rechazara la última arquitectura barroca y se volvieran los ojos hacia el pasado a la búsqueda de un modelo arquitectónico de validez universal. Nacen movimientos de crítica que propugnan la necesidad de la funcionalidad y la supresión del ornato en los edificios. Francesco Milizia (1725-1798) en Principi di Architettura Civile (1781) extendió desde Italia las concepciones rigoristas a toda Europa. Mientras, en Francia, el abate Marc-Antoine Laugier (1713-1769) propugna en sus obras Essai sur l'Architecture (1752) y Observations sur l'Architecture (1765) la necesidad de crear un edificio en el cual todas sus partes tuvieran una función esencial y práctica y en el que los órdenes arquitectónicos fueran elementos constructivos y no sólo decorativos, todo ello para hacer una arquitectura verdadera: la construida con lógica.También en la escultura neoclásica pesó el recuerdo del pasado, muy presente si consideramos el gran número de piezas que las excavaciones iban sacando a la luz, además de las colecciones que se habían ido formando a lo largo de los siglos.
    Las esculturas neoclásicas se realizaban en la mayoría de los casos en mármol blanco, sin policromar, puesto que así se pensaba que eran las esculturas antiguas, predominando en ellas la noble sencillez y la serena belleza que Winckelmann había encontrado en la estatuaria griega. En este mismo sentido habían ido las teorías de Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781) que en su libro Laocoonte, o de los límites de la pintura y de la poesía (1766) había tratado de fijar una ley estética de carácter universal que pudiera guiar a los artistas; sus concepciones sobre la moderación en las expresiones y en el plasmado de los sentimientos son reglas que adoptará el modelo neoclásico.
    Así, los escultores de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, crearán obras en las que prevalecerá una sencillez y una pureza de líneas que los apartará del gusto curvilíneo del Barroco. En todos ellos el desnudo tiene una notable presencia, como deseo de rodear las obras de una cierta intemporalidad. Los modelos griegos y romanos, los temas tomados de la mitología clásica y las alegorías sobre las virtudes cívicas llenaron los relieves de los edificios, los frontones de los pórticos y los monumentos, como arcos de triunfo o columnas conmemorativas.
  • ESCULTURA:También en la escultura neoclásica pesó el recuerdo del pasado, muy presente si consideramos el gran número de piezas que las excavaciones iban sacando a la luz, además de las colecciones que se habían ido formando a lo largo de los siglos.
    Las esculturas neoclásicas se realizaban en la mayoría de los casos en mármol blanco, sin policromar, puesto que así se pensaba que eran las esculturas antiguas, predominando en ellas la noble sencillez y la serena belleza que Winckelmann había encontrado en la estatuaria griega. En este mismo sentido habían ido las teorías de Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781) que en su libro Laocoonte, o de los límites de la pintura y de la poesía (1766) había tratado de fijar una ley estética de carácter universal que pudiera guiar a los artistas; sus concepciones sobre la moderación en las expresiones y en el plasmado de los sentimientos son reglas que adoptará el modelo neoclásico.
    Así, los escultores de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, crearán obras en las que prevalecerá una sencillez y una pureza de líneas que los apartará del gusto curvilíneo del Barroco. En todos ellos el desnudo tiene una notable presencia, como deseo de rodear las obras de una cierta intemporalidad. Los modelos griegos y romanos, los temas tomados de la mitología clásica y las alegorías sobre las virtudes cívicas llenaron los relieves de los edificios, los frontones de los pórticos y los monumentos, como arcos de triunfo o columnas conmemorativas.


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    PINTURA:
    Es estética neoclásica. Obras como el Juramento de los Horacios plantean un espacio preciso en el que los personajes se sitúan en un primer plano; el predominio del dibujo. Jean Auguste Dominique Ingres (1839-1867) aunque no fue un pintor neoclásico, tiene obras -como La Fuente- que representan este movimiento artístico.
    Los pintores, entre los que destacó Jacques-Louis David, reprodujeron los principales hechos de la revolución y exaltaron los mitos romanos, a los que se identificó con los valores de la revolución.


    MUSICA:
    Según la musicología actual, el término "música clásica" se refiere únicamente a la llamada música del Clasicismo (1750-1827 aprox., coincidente con el período neoclásico), inspirada en los cánones estéticos grecorromanos de equilibrio en la forma y moderación en la dinámica y la armonía.
    Comúnmente se llama "música clásica" al tipo de música que se contrapone a la música popular y a la folclórica. Esto puede comprobarse en los medios de comunicación, en las revistas de divulgación musical y los folletos que acompañan a los CD de música académica. Para definir ese tipo de música que se relaciona con los estudios en conservatorios y universidades, los musicólogos prefieren el término "música académica" o "música culta".
    Como los antiguos griegos y romanos no pudieron inventar maneras de conservar la música (mediante soportes gráficos como partituras o soportes sonoros como grabadores), el Neoclasicismo de los siglos XVIII y XIX como resurgimiento de las artes clásicas grecorromanas (arquitectura, escultura, pintura) no alcanzó a la música. De todos modos los músicos de fines del siglo XVIII, influenciados sin duda por el arte y la ideología de la época, trataron de generar un estilo de música inspirado en los cánones estéticos grecorromanos:
  • Notable maestría de la forma,
  • Moderación en el uso de los artificios técnicos (en el barroco el contrapunto y la armonía habían llegado a un punto que el público consideraba extravagante),
  • Suma reserva en la expresión emocional.

lunes, 27 de agosto de 2012

ARTE ITALIANO

ARTE ITALIANO 
En Italia el enfrentamiento y convivencia con la antigüedad clásica, considerada como un legado nacional, proporcionó una amplia base para una evolución estilística homogénea y de validez general. Por ello, allí, es posible el surgimiento del arte renacentista y precede a todas las demás naciones. En Florencia el desarrollo de una rica burguesía ayudará al despliegue de las fuerzas del Renacimiento, la ciudad se convierte en punto de partida del nuevo estilo, y surgen, bajo la protección de los Médicis, las primeras obras que desde aquí se van a extender al resto de Italia.
Fuera de Italia la Antigüedad Clásica supondrá un caudal académico asimilable, y el desarrollo del Renacimiento dependerá constantemente de los impulsos marcados por Italia. Artistas importados desde Italia o formados allí,,, hacen el papel de verdaderos transmisores.



De los estupendos mosaicos bizantinos de las iglesias de Ravena a los templos griegos de Sicilia y los anfiteatros romanos de otras ciudades, el arte italiano, en todas sus formas expresivas, se extiende maravillosamente en el curso de los siglos -desde el imperio romano hasta la actualidad- sorprendiendo continuamente la sensibilidad del observador.
Italia es el País de Donatello, Tintoretto, Tiziano, Giorgione: autores de un gran número de extraordinarias y valiosas obras de arte. En la Escuela de Cimabue recibió su formación artística Giotto, el artista más importante del siglo XIV, autor del Campanario de Florencia y de los frescos de la Basílica Superior de San Francisco de Asís. Los príncipes de los siglos XV y XVI encomendaron a pintores, escultores y arquitectos, la tarea de embellecer sus residencias y ciudades. También lo hizo la curia papal: en la primera mitad del siglo XVI operan, en este campo, Rafael y Miguel Ángel. Este último es escultor (La Piedad, Basílica de San Pedro), arquitecto (Cúpula de San Pedro) y pintor (Capilla Sixtina). La pintura del Renacimiento –así como también la literatura- redescubre los temas mitológicos de la antigüedad: en la pintura El Nacimiento de Venus (aproximadamente 1485, Galería de los Uffizi, Florencia), Botticelli representa a la diosa del amor naciendo de la espuma del mar.
Gian Lorenzo Bernini, por su parte, es el intérprete más importante del período Barroco. Es arquitecto, pintor, escenógrafo, comediógrafo y, sobre todo, escultor. Recibe su formación artística en Roma, donde trabaja toda su vida como artista oficial de los Papas y de las más importantes familias romanas. Su producción artística es extraordinariamente amplia y variada, fruto de la espléndida combinación de la arquitectura, la escultura y la pintura. Sus esculturas más famosas son Apolo y Dafne (1622-24), conservada en la Galería de Villa Borghese, y el Éxtasis de Santa Teresa (1644-51), en la iglesia de Santa María de la Victoria, ambas en Roma. Durante más de cincuenta años Bernini se ocupó de las obras de ampliación y decoración de la Basílica de San Pedro, para la cual realizó la plaza con la Columnata (1657-65), el Baldaquín (1624-33), la Cátedra de San Pedro (1656-66) y las tumbas de dos Papas. También decoró las principales plazas romanas con fuentes monumentales, como la hermosa Fuente de los ríos (1648-51) de Plaza Navona.
En el siglo XVIII Canaletto pintó sus espléndidas imágenes de Venecia y de la vida veneciana, inmersas en una luz y una atmósfera sumamente realistas. En este siglo se produjo el retorno de los ideales clásicos -tanto en la literatura como en el arte- estimulados por numerosos hallazgos arqueológicos, entre los cuales se destacan el de Herculano y Pompeya: Antonio Canova (Amor y Psique, 1787-93, Colección de Possagno - Treviso) fue, indudablemente, el mayor intérprete del Neoclasicismo en el campo de la escultura.
El Novecientos italiano fue interpretado por varios autores, diferentes y originales, como los futuristas Boccioni, Balla y Carrà, así como también Giorgio De Chirico, Renato Guttuso y Alberto Burri. Este último (1915-1995) emplea materiales “pobres” para realizar sus obras, como bolsas, plástico y alquitrán. El artista agrede la materia con quemaduras y desgarros. Los materiales son los protagonistas absolutos: no representan nada, sino que sugieren estados de ánimo, sufrimiento y tormentos arraigados en el hombre y en la vida.

HUMANISMO

EL HUMANISMO
 
 
El humanismo es un movimiento intelectual, filosófico y cultural europeo estrechamente ligado al Renacimiento cuyo origen se sitúa en el siglo XIV en la península Itálica (especialmente en Florencia, Roma y Venecia) en personalidades como Dante Alighieri, Francesco Petrarca y Giovanni Boccaccio. Busca la Antigüedad Clásica y retoma el antiguo humanismo griego del siglo de oro y mantiene su hegemonía en buena parte de Europa hasta fines del siglo XVI, cuando se fue transformando y diversificando a merced de los cambios espirituales provocados por la evolución social e ideológica de Europa, fundamentalmente al coludir con los principios propugnados por las reformas (luterana, calvinista, anglicana.), la Contrarreforma católica, la Ilustración y la Revolución francesa del siglo XVIII. El movimiento, fundamentalmente ideológico, tuvo así mismo una estética impresa paralela, plasmada, por ejemplo, en nuevas formas de letra, como la redonda conocida como Letra humanística, evolución de las letras Fraktur tardogóticas desarrollada en el entorno de los humanistas florentinos como Poggio Bracciolini y de la cancillería papal en Roma, que vino a sustituir mediante la imprenta a la letra gótica medieval.
La expresión studia humanitatis fue contrapuesta por Coluccio Salutati a los estudios teológicos y escolásticos cuando tuvo que hablar de las inclinaciones intelectuales de su amigo Francesco Petrarca; en éste, humanitas significaba propiamente lo que el término griego filantropía, amor hacia nuestros semejantes, pero en él el término estaba rigurosamente unido a las litterae o estudio de las letras clásicas. En el siglo XIX se creó el neologismo germánico Humanismus para designar una teoría de la educación en 1808, término que se utilizó después, sin embargo, como opuesto a la escolástica (1841) para, finalmente, (1859) aplicarlo al periodo del resurgir de los estudios clásicos por Georg Voigt, cuyo libro sobre este periodo llevaba el subtítulo de El primer siglo del Humanismo, obra que fue durante un siglo considerada fundamental sobre este tema.
El Humanismo propugnaba, frente al canon eclesiástico en prosa, que imitaba el latín tardío de los Santos Padres y empleaba el simple vocabulario y sintaxis de los textos bíblicos traducidos, los studia humanitatis, una formación íntegra del hombre en todos los aspectos fundada en las fuentes clásicas grecolatinas, muchas de ellas entonces buscadas en las bibliotecas monásticas y descubiertas entonces en los monasterios de todo el continente europeo. En pocos casos estos textos fueron traducidos gracias al trabajo de entre otros Averroes y a la infatigable búsqueda de manuscritos por eruditos monjes humanistas en los monasterios de toda Europa. La labor estaba destinada a acceder así a un latín más puro, brillante y genuino, y al redescubrimiento del griego gracias al forzado exilio a Europa de los sabios bizantinos al caer Constantinopla y el Imperio de Oriente en poder de los turcos otomanos en 1453. La segunda y local tarea fue buscar restos materiales de la Antigüedad Clásica en el segundo tercio del siglo XV,en lugares con ricos yacimientos, y estudiarlos con los rudimentos de la metodología de la Arqueología, para conocer mejor la escultura y arquitectura. En consecuencia el humanismo debía restaurar todas las disciplinas que ayudaran a un mejor conocimiento y comprensión de estos autores de la Antigüedad Clásica, a la que se consideraba un modelo de conocimiento más puro que el debilitado en la Edad Media, para recrear las escuelas de pensamiento filosófico grecolatino e imitar el estilo y lengua de los escritores clásicos, y por ello se desarrollaron extraordinariamente la gramática, la retórica, la literatura, la filosofía moral y la historia, ciencias ligadas estrechamente al espíritu humano, en el marco general de la filosofía: las artes liberales o todos los saberes dignos del hombre libre frente al dogmatismo cerrado de la teología, expuesto en sistemáticos y abstractos tratados que excluían la multiplicidad de perspectivas y la palabra viva y oral del diálogo y la epístola, típicos géneros literarios humanísticos, junto a la biografía de héroes y personajes célebres, que testimonia el interés por lo humano frente a la hagiografía o vida de santos medievales, y la mitología, que representa un rico repertorio de la conducta humana más sugerente para los humanistas que las castrantes leyendas piadosas, vidas de santos y hagiografías de Jacopo della Voragine y su leidísima Leyenda dorada. Este tipo de formación se sigue considerando aún hoy como humanista.
 
 

contexto historico y su caracteristicas

CONTEXTO HISTORICO
 
 En el Renacimiento empezaron a aparecer nuevas ideas: adoptaron ideas de las civilizaciones de la antigüedad (Grecia y Roma) y el centro de la cultura empezó a ser el hombre y no Dios (también llamado Humanismo).
La sociedad seguía dividiéndose en estamentos y el sistema también era el feudalismo pero con menor rigor.
A pesar de no haber cambiado mucho la política y la sociedad respecto a la Edad Media; la Iglesia empezó a perder importancia, la situación de los campesinos empezó a mejorar y empezaron a aparecer los primeros burgueses y comerciantes.
Con la crisis de la Iglesia Católica, en el norte de Europa aparecieron nuevas ideas religiosas: el cristianismo protestante. Eran ideas cristianas más moderadas que daban a las personas de la época mayor libertad.
Con la aparición del Humanismo, los temas en el arte y la literatura empezaron a mezclarse entre profanos y religiosos. Por eso, en la arquitectura de la época los edificios más importantes seguían siendo las iglesias; pero, la escultura se centraba más en el hombre, imitando así a la cultura clásica.
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El Doríforo, de Policleto (Grecia)

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David, de Miguel Ángel (Renacimiento)
 

INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO HISTÓRICO DEL RENACIMIENTO

 

Los escritores y artistas del siglo XV llamaron Renacimiento a la recuperación de los valores espirituales y formales de la antigüedad clásica, que habían permanecido sepultados durante la oscura Edad Media. De hecho, los términos románico y gótico, que designaban al arte de la Edad Media, eran términos peyorativos (Vasari designó el arte gótico como hecho por los godos o bárbaros). Los artistas del Renacimiento fueron conscientes que su actividad planteaba una ruptura formal radical con la más inmediata tradición artística, al recuperar los modelos clásicos. A pesar de ello, el término Renacimiento no empezó a utilizarse como tal hasta el siglo XIX, cuando Honoré de Balzac la utiliza por vez primera (Renaissance) en "Le Bal de Sceau". El término francés fue usado sin traducir por la historiografía inglesa y alemana, consagrándolo definitivamente Jacob Burkharth en su obra "Die Kultur der Reanaissance in Italien", en 1860.

 Estampa histórica de la Plaza de la Signoría de Florencia en el siglo XV.

¿Hubo una gran ruptura entre la Edad Media y el Renacimiento? Esto no esta claro: para J. Burkchardt hay un gran cambio,  no hay relación ninguna entre las dos épocas. Sin embargo, Panofsky estima que la antigüedad no se perdió durante la Edad Media y hubo renacimientos de ella anteriores al italiano. Hoy en día se piensa que el paso de un estilo a otro en Italia no fue repentino sino gradual y con intermediarios: Ghiberti y Fray Angélico son los ejemplos de este periodo intermedio.
¿Qué define a este movimiento? Son varios conceptos, veámoslos:

A) Individualidad del hombre porque él es el centro del universo. Deja de ser parte del rebaño y se convierte en algo creador, en lo más importante. Se vuelve a la máxima griega de Protágoras de que el hombre es el centro de todas las cosas. Se resucita el antropocentrismo, la teoría de las proporciones del cuerpo humano y las leyes de la perspectiva. Cambia el concepto vital: se sustituye la vida como un valle de lágrimas medieval por el "Carpe diem" (aprovechar esta vida).

B) Movimiento cultural que recupera el mundo clásico, el cual será patrón de los humanistas y no tanto de los artistas. Los hombres de letras tenían la antigüedad clásica como punto de referencia y apoyo moral para su modo de pensar y escribir. Los artistas añadieron además la autoridad de la naturaleza y los apoyos de la ciencia.

C) El Renacimiento es pues una vuelta a la naturaleza, la cual significa en arte renovación, búsqueda de nuevas técnicos para plasmar con mayor fidelidad la realidad, para crear la belleza en una obra de arte divina por ser eterna y bella por ser natural.
 
D) El Renacimiento es un tiempo de individualidades y el artista va a recobrar su consideración. Los talleres del siglo XIV en Italia tienen el mismo carácter anónimo y gremial que en el resto de Europa. Pero la fuerte personalidad de algunos artistas a sí como el pugilato establecido por las diferentes repúblicas para obtener las mejores obras de arte hacen que los más famosos artistas sean reclamados de un lugar a otro, con lo que desaparece el anonimato, y el carácter gremial de su equipo. Finalmente, en el siglo XV, la alianza de los artistas con los humanistas, hace que aquellos participen en las cultas reuniones con los príncipes o mecenas y de estos cenáculos salen afamados y endiosados. En adelante el artista definirá con su exclusiva personalidad su obra y rara vez aparecen los nombres de los colaboradores. Este trabajo individual de artistas como Miguel Ángel, Bramante, Leonardo, Rafael o Tiziano aumentará más aún el mito y se hablará de genios. Por ello, la Historia no podrá desde entonces escribirse a partir de la obra de arte sino a partir de los artistas.

E) Tendencia a la universalidad, captación de la idea de sociedad en movimiento evolutivo. Hay una sustitución de la jerarquía medieval por un Individualismo donde se reconozca al hombre por sus acciones, no por su apellido, reivindicando la dignidad humana (la virtus humanística).

F) La figura clave para comprender el Renacimiento nos la da el humanista. Este hombre culto, versado en la Antigüedad, que lee en latín y griego, que discute sobre Platón o sobre Aristóteles y que conoce las más avanzadas teorías sobre Geografía y Cosmología es, además, poeta y un gran diletante (Marsilio Ficino, Pico della Mirándola, Botticelli...). El Renacimiento rescató valores espirituales del mundo grecorromano, destacando el estudio de las humanidades: la gramática, la retórico, la historia, la poesía y la filosofía, que perfeccionaron la naturaleza humana y preparaban al individuo para la vida política, alimentando sus virtudes cívicas. Entre los valores formales que se recuperaron, exaltaron el arte grecorromano, aproximándose a los descubrimientos arqueológicos, no como copistas, sino como técnicos y matemáticos, midiendo las proporciones de las estatuas y calculando los sistemas constructivos de las ruinas arquitectónicas.
 
 
Imagen de Lorenzo de Médicis, prototipo de príncipe humanista.
G) Por último, habría que preguntarse  ¿Hay  ruptura  entre  Edad  Media  y  Renacimiento?  Burkchardt estimaba  que  no  hay relación ninguna entre las dos épocas. Durante el Romanticismo en el S. XIX se revaloriza la Edad Media  y  Ferguson  llega  a  decir  que  el  Renacimiento  no  es  más  que  el  otoño  de  la  Edad  Media. Panofsky estima que la antigüedad no se perdió durante la Edad Media y hubo renacimientos de ella anteriores al italiano.
Garin  estima  que  ese  concepto  de  la  luz  renacentista  frente  a  tinieblas  fue  un  invento renacentista a la vez que se creó el concepto de Edad Media como si fuera un bache intermedio entre lo clásico y lo renacentista.   Para estos autores el lema dialéctico luz-tinieblas fue un instrumento y causa  de  los  renacentistas  para  legitimar  así  su  proyecto  de  renovación  radical  y  pasar  así  a  la posteridad.
Hoy en día se piensa que el paso de un estilo a otro en Italia no fue repentino sino gradual y con  intermediarios:  Ghiberti  y  Fray  Angélico  son  los  ejemplos  de  este  periodo  intermedio.    Sin embargo  hay  un  cambio  sustancial,  según  Romano-Tenenti,  los  artistas  florentinos  elaboraron  un sistema  terrenal  y  profano  en  clara  contraposición  al  arte  gótico:  la  brecha  abierta  era  profunda  e insalvable. En  Flandes la  transición es diferente, menos brusca. Hay fórmulas   nuevas   de representación  pero  recogen  la  religiosidad  nórdica  que  nace  en  el  gótico. El  sentido  místico-dramático de la fe ocupa el centro de su arte, aunque ambientan lo divino con una naturaleza recobrada bañándolo de luz terrena y con formas realistas.  Sólo en el sentido religioso los flamencos podrían ser definidos como medievales.
Actualmente la historiografía del arte reconoce la personalidad propia del Renacimiento.   Su novedad no serían sus contenidos culturales sino el nuevo espíritu en la valoración del hombre.   Por esos primero fueron los artistas (pintores) y luego los teóricos humanistas.
Según Romano-Tenenti la tradición gótica pesaba más en la filosofía y literatura que en el arte italiano (Italia siempre tuvo un Gótico muy pobre).  El vigor crítico en la literatura de Maquiavelo lo demostró  un  siglo  antes  Brunelleschi,  Donatello o Masaccio. El  cambio  de  Gótico  a  Renacimiento vemos pues que es diferente, tanto por zonas europeas como por campos culturales.
 
 
 
 Donato Bramante. Templete de San Pietro in Montorio. Roma.

La periodización del Renacimiento es la siguiente:

--  1400 a 1500 = Renacimiento temprano o Quattrocento. Florencia es la cuna, mientras que el resto de territorios continúan con la estética gótica.
-- 1500 a 1530 = Renacimiento clásico, Cincuecento o Grandes Maestros. La Roma de los Papas es el centro, por ser los grandes mecenas. También destaca la escula de pintura veneciana. El Renacimiento se difunde por Europa.
-- 1530 a 1600 = Bajo Renacimiento o Manierismo. Época de crisis.  Roma y el resto de Europa.
Esta periodización sólo es aplicable a Italia; en el Resto de Europa (Francia, España, Alemania, Países Bajos o Gran Bretaña), El Renacimiento sólo se desarrolla en el siglo XVI, ya que en el XV continúan con las fórmulas del Gótico final.